La intensa ola de calor que afectó a Alemania a finales de junio, con temperaturas que alcanzaron un récord de 41.7 grados centígrados, habría provocado la muerte de más de 4,300 personas en el transcurso de una semana, de acuerdo con estimaciones del Instituto Robert Koch (RKI).
El informe señala que entre el 22 y el 28 de junio se registraron 4,310 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas. La mayoría de las víctimas eran adultos mayores: 2,450 tenían más de 85 años; 1,130, entre 75 y 84 años; 470, entre 65 y 74 años, y 260 eran menores de 65 años.
El RKI explicó que, aunque algunos decesos fueron consecuencia directa de golpes de calor, en la mayoría de los casos las altas temperaturas agravaron enfermedades preexistentes, por lo que el calor no suele figurar como causa oficial en los certificados de defunción.
Para estimar el impacto real de las temperaturas extremas, el instituto utiliza modelos estadísticos que comparan la mortalidad registrada durante semanas con y sin olas de calor.
Por su parte, la Oficina Federal de Estadística de Alemania estimó un exceso de mortalidad de 6,800 personas durante esa misma semana, lo que representa un incremento del 30 por ciento respecto al promedio de años anteriores. En total, alrededor de 23,700 personas fallecieron en el país entre el 22 y el 28 de junio.
