Cancún, Quintana Roo, 2 de septiembre de 2026.— El regreso a clases representa una de las temporadas de mayor presión económica para las familias, especialmente en ciudades como Cancún, donde los gastos en útiles, uniformes, calzado, libros e inscripciones pueden alcanzar varios miles de pesos por estudiante.
Humberto Vergara, especialista en finanzas personales, docente, investigador universitario y autor del libro Cuentos de terror financiero, advirtió que algunas estimaciones difundidas sobre el costo de las listas escolares se encuentran alejadas de la realidad.
Explicó que, de acuerdo con cifras atribuidas a la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), la temporada generaría una derrama económica nacional superior a 144 mil 450 millones de pesos.
El gasto por estudiante de educación básica podría ubicarse entre cuatro mil y seis mil 44 pesos, al considerar útiles, uniformes, zapatos y materiales didácticos. Solamente un juego de uniforme tendría un costo promedio de entre 470 y 708 pesos, sin incluir el calzado.
Familias de Cancún gastan hasta 25 mil pesos
El especialista señaló que Quintana Roo cuenta con una matrícula superior a 330 mil estudiantes de educación básica. Aunque el Gobierno del Estado distribuye paquetes de útiles, mochilas y uniformes en escuelas públicas, las familias todavía deben cubrir diversos gastos adicionales.
En Cancún, afirmó, los padres con hijos inscritos en escuelas públicas reportan desembolsos de entre dos mil y seis mil pesos por estudiante.
En los colegios privados, la suma de inscripciones, uniformes, materiales, libros y licencias digitales podría elevar el gasto hasta un rango de entre 12 mil y 25 mil pesos por alumno.
Vergara consideró que las papelerías de barrio reciben un impulso temporal durante esta temporada; sin embargo, las mayores ganancias se concentran en las grandes cadenas comerciales, fabricantes y grupos editoriales.
También cuestionó que algunas instituciones soliciten libros con cuadernos integrados o licencias digitales de un solo uso, porque estas modalidades dificultan que los materiales puedan reutilizarse o heredarse entre hermanos.
Asimismo, señaló que existen casos en los que determinados colegios solicitan marcas o proveedores específicos. Estas afirmaciones corresponden al análisis del entrevistado y no se acompañaron de denuncias concretas contra alguna institución en particular.
Regreso a clases también genera residuos
El investigador advirtió que el actual modelo de consumo escolar ocasiona el desperdicio de cuadernos parcialmente utilizados, mochilas en buenas condiciones, papel y plásticos empleados para forrar los materiales.
Por ello, propuso impulsar un modelo de economía circular mediante la reparación de mochilas, el intercambio de uniformes y libros, así como el aprovechamiento de las hojas limpias de cuadernos anteriores.
Entre sus recomendaciones para proteger la economía familiar mencionó revisar primero los materiales disponibles en casa, comparar precios y organizar mercados de intercambio entre padres de familia.
También aconsejó evitar el uso desmedido de tarjetas de crédito. Los meses sin intereses, puntualizó, deberían reservarse para artículos duraderos, como computadoras o tabletas, y no para productos escolares de rápida utilización.
Finalmente, recomendó que los padres soliciten información clara sobre los materiales requeridos y consulten a la Procuraduría Federal del Consumidor en caso de detectar posibles condicionamientos, cobros injustificados o la imposición de proveedores.
