Un amplio análisis internacional que reunió datos de casi 100 mil personas concluyó que, aunque los medicamentos para tratar la obesidad logran una importante pérdida de peso, la mayoría no mejora de forma significativa la calidad de vida y solo algunos han demostrado beneficios cardiovasculares tras un año de tratamiento.
El estudio, publicado en la revista científica The BMJ, analizó 262 ensayos clínicos sobre 19 fármacos para la obesidad. Entre los resultados, la tirzepatida y la combinación CagriSema (cagrilintida-semaglutida) fueron las que lograron una mayor reducción de peso, aunque también presentaron más efectos adversos, como molestias gastrointestinales, fatiga y pérdida de masa muscular.
Los investigadores señalaron que la semaglutida inyectable es el único medicamento con evidencia de reducir la mortalidad por todas las causas, así como el riesgo de infarto y de insuficiencia cardíaca. En el caso de la tirzepatida, también se observaron beneficios frente a la insuficiencia cardíaca.
El análisis advierte que los beneficios del tratamiento suelen desaparecer al suspender los medicamentos y que la pérdida de peso, por sí sola, no garantiza una mejora integral en la salud, ya que factores como la presión arterial, la glucosa, los lípidos, la alimentación y la actividad física también influyen en el riesgo cardiovascular.
Los autores recomendaron que la elección de estos tratamientos se realice valorando cuidadosamente el equilibrio entre beneficios y riesgos, con decisiones personalizadas entre médicos y pacientes.
#Salud #Obesidad #Semaglutida #Tirzepatida #Medicina #Ciencia #Bienestar
